Industria naviera: ¿qué estrategias plantea para la descarbonización? - World Energy Trade

Industria naviera: ¿qué estrategias plantea para la descarbonización?

La industria naviera parece estar preparándose para ese gran desafío regulatorio

La industria naviera parece estar preparándose para ese gran desafío regulatorio

Puertos y aduanas
Typography
  • Smaller Small Medium Big Bigger
  • Default Helvetica Segoe Georgia Times
Inicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivadoInicio desactivado
 

La industria naviera está siguiendo a otros sectores en el camino hacia la descarbonización. La estrategia planteada es la propulsión a base de amoníaco que ofrece un camino potencial para cumplir con el objetivo climático de la Organización Marítima Internacional para 2050.

HMM presenta el buque portacontenedores más grande del mundo
LOGÍSTICA
HMM integra a su flota otro megaportacontenedor de 24.000 TEU

El objetivo de la OMI es el de reducir a la mitad las emisiones de CO2 del sector para 2050. La industria naviera parece estar preparándose para ese gran desafío regulatorio. Lamentablemente, actualmente no hay tecnología disponible para cumplir con esta regulación, sin embargo, varias compañías están considerando el amoníaco como un posible combustible marino sin carbono. 

La gran pregunta de hoy es: ¿el amoníaco es una solución factible para una economía de envío libre de carbono? ¿Por qué es tan urgente encontrar una solución? Es conveniente señalar que las emisiones de óxidos de nitrógeno y azufre de 15 de los barcos más grandes del mundo, coinciden con las de todos los automóviles del planeta. De hecho, si la industria naviera fuera un país, se ubicaría entre Alemania y Japón como el sexto mayor emisor de dióxido de carbono del mundo.

Industria naviera – Inconvenientes ambientales en el envío

El envío es el elemento vital de la economía mundial y el 90 % del comercio se realiza por vía marítima. Más de 90.000 barcos cruzaron los océanos en 2018, quemando dos mil millones de barriles del combustible más sucio. Los barcos expulsan contaminantes al aire, principalmente dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y partículas. Esto ha aumentado constantemente y ponen en peligro la salud humana, especialmente a lo largo de las principales rutas de envío. También crean del 2 al 3 % de las emisiones totales mundiales de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.

Desafortunadamente, debido a su naturaleza internacional, el transporte marítimo, como la aviación, no está cubierto por el Acuerdo de París. Por lo tanto, corresponde a la Organización Marítima Internacional (OMI) negociar recortes en las emisiones de la industria naviera.

No obstante, no es fácil el camino, debido a que la OMI se enfrenta a una mayor demanda de la población y el crecimiento económico. El problema es serio, porque si no se controla, las emisiones marítimas aumentarán seis veces para esa fecha.

El amoníaco: ¿la gran solución?

Esta solución es ampliamente utilizada por los agricultores como fertilizante y puede parecer un salvador extraño para la industria del transporte marítimo, especialmente porque el proceso de fabricación está lejos de ser verde. El amoníaco se produce haciendo reaccionar nitrógeno a altas temperaturas y presiones con hidrógeno obtenido del metano. Este último es un proceso que consume mucha energía, conocido como "reforma de vapor de metano", que representa el 1.8 % de todas las emisiones de dióxido de carbono.

Sin embargo, según un nuevo informe de la Royal Society, el amoníaco tiene un papel vital como almacén de combustible y energía sin carbono. Dice que es probable que la industria marítima sea una de las primeras en adoptar el "amoníaco verde", un combustible fabricado al mezclar nitrógeno del aire con hidrógeno obtenido al electrolizar agua usando electricidad de fuentes sostenibles.

Entre las propiedades del amoníaco líquido se encuentra su densidad energética de aproximadamente 18,6 MJ / kg. Es significativamente más bajo que los combustibles marinos actuales, así como el gas natural y el GLP. Entonces, tiene una densidad de energía relativamente baja. La gran ventaja es que puede almacenarse a temperaturas más altas en forma líquida bajo presión atmosférica.

Beneficios y desventajas del amoníaco

Por ahora, hay dos combustibles marinos sin carbono que la investigación sugiere que serían viables: las células de combustible de hidrógeno y el amoníaco. Pero este último tiene ventajas sobre el hidrógeno, es más difícil de encender y no es explosivo. Por otro lado, también tiene una densidad de energía volumétrica mayor, alrededor de 70pc, que el hidrógeno, y es significativamente más fácil de licuar para almacenamiento y transporte, lo que hace que sea más rentable.

A pesar de estos beneficios, requiere experiencia específica para manejar y almacenar, así como equipos auxiliares, tanto a bordo como en las estaciones de almacenamiento. Esto hace que sea más difícil introducirlo en embarcaciones fuera de los transportadores de amoníaco y los de GLP que ocasionalmente lo transportan.

Un informe científico de 2012 propuso la síntesis de amoníaco en un solo paso utilizando aire y agua a temperatura ambiente y presión de aire normal en un esfuerzo por romper el vínculo entre esta solución y los combustibles fósiles. El estudio concluyó que el método es renovable, sostenible y flexible en escala y ubicación. La falta de producción de amoníaco "verde" en esta etapa también sugeriría posibles problemas de reabastecimiento de combustible y precios ya que la dinámica de oferta y demanda aún no está clara.

Conclusión – La industria naviera hacia el objetivo verde

Gran parte de la industria ya parece haber decidido que la tecnología más prometedora para alcanzar objetivos como la OMI 2050 es el amoníaco, aunque también todavía hay interés en el hidrógeno. Por tal motivo, algunos investigadores han propuesto que una mezcla de la solución con hidrógeno sería un medio más viable en lugar de usarlo puro, debido a que esto podría mitigar algunas de las deficiencias de combustión que exhibe el amoníaco.

Existe un fuerte impulso hacia el envío "verde" y, tras la incertidumbre resultante de la implementación de la OMI 2020, la preparación para la próxima regulación parece ser más intensa y ya está en marcha. Las instituciones financieras, los gobiernos, las organizaciones internacionales y la opinión pública, junto con los eventuales costos de cualquier nueva tecnología, serán los principales impulsores en el camino hacia una industria naviera más respetuosa con el medio ambiente.

  • Kalmar ayudará a mejorar la eficiencia del operador logístico Contargo Group
  • Órdenes de construcción de transporte marítimo disminuyo en abril
  • Puertos de Latinoamérica – Efectos de la crisis