Transición energética: impedir que el Covid-19 debilite el proceso - World Energy Trade

Transición energética: impedir que el Covid-19 debilite el proceso

El coronavirus se está convirtiendo en una crisis internacional sin precedentes

El coronavirus se está convirtiendo en una crisis internacional sin precedentes

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Es imprescindible no perder de vista un gran desafío: la transición energética. El impacto del coronavirus en todo el mundo y la confusión resultante en los mercados mundiales están dominando la atención mundial, por tal motivo, es necesario estar atentos.

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El coronavirus se está convirtiendo en una crisis internacional sin precedentes. La amenaza que representa el cambio climático, que requiere reducir las emisiones globales de manera significativa en esta década, continuará. Es necesario enfocarse en no permitir que la crisis de hoy comprometa los esfuerzos para enfrentar el desafío ineludible del mundo. 

Los gobiernos están elaborando planes de estímulo en un esfuerzo por contrarrestar el daño económico del coronavirus. Estos paquetes ofrecen una excelente oportunidad para garantizar que la tarea esencial de construir un futuro energético seguro y sostenible no se pierda en medio del aluvión de prioridades inmediatas.

Transición energética: compromiso gubernamental

La inversión a gran escala para impulsar el desarrollo, despliegue e integración de tecnologías de energía limpia, como la energía solar, eólica, de hidrógeno, baterías y captura de carbono (CCUS), debería ser una parte central de los planes de los gobiernos, porque acelera el proceso a las transiciones de energía limpia. El progreso que esto logrará en la transformación de la infraestructura energética de los países no será temporal: puede marcar una diferencia duradera en el futuro.

Los costos de las tecnologías renovables clave, como la solar y la eólica, son mucho más bajos que en períodos anteriores cuando los gobiernos lanzaron paquetes de estímulo. Y la tecnología para estos tipos de energía está en una forma mucho mejor que en el pasado.

Por otro lado, la captura de hidrógeno y carbono necesita una gran inversión para ampliarlos y reducir los costos. Esto podría ser ayudado por los niveles actuales de tasas de interés, que ya eran bajos y están disminuyendo aún más, lo que hace que la financiación de grandes proyectos sea más asequible. Los gobiernos pueden hacer que la energía limpia sea aún más atractiva para los inversores privados al proporcionar garantías y contratos y reducir los riesgos financieros.

Seguir estos pasos es importante, porque la combinación del coronavirus y las condiciones volátiles del mercado distraerán la atención de los responsables políticos, los líderes empresariales y los inversores de la transición energética. Esta situación es una prueba del compromiso de los gobiernos y las empresas. Los observadores notarán rápidamente si su énfasis en el proceso se desvanece cuando las condiciones del mercado se vuelven más desafiantes.

Mercado petrolero: consecuencias de la caída

La fuerte caída en el mercado petrolero puede socavar la transición energética al reducir el ímpetu de las políticas de eficiencia energética. Sin medidas de los gobiernos, la energía más barata siempre lleva a los consumidores a utilizarla de manera menos eficiente. Reduce el atractivo de comprar automóviles más eficientes o modernizar casas y oficinas para ahorrar energía. Estas serían muy malas noticias, debido a que las mejoras en la eficiencia energética, un elemento vital para alcanzar los objetivos climáticos internacionales, ya se han debilitado en los últimos años.

La reciente caída en los precios del petróleo también es una gran oportunidad para que los países bajen o eliminen los subsidios para el consumo de combustibles fósiles. Hay alrededor de USD 400 mil millones de estos subsidios en todo el mundo hoy, y más del 40 % de ellos son para hacer que los productos petroleros sean más baratos.

Puede haber buenas razones para que los gobiernos hagan que la energía sea más asequible, particularmente para los grupos más pobres y vulnerables. Pero muchos subsidios están focalizados de manera ineficiente, beneficiando desproporcionadamente a los segmentos más ricos de la población que usan mucho más del combustible subsidiado.

En la práctica, el efecto de la mayoría de los subsidios es alentar a los consumidores a desperdiciar energía, agregando innecesariamente a las emisiones y agotando los presupuestos gubernamentales que de otro modo podrían priorizar la educación o la atención médica.

Transición energética: otros inconvenientes a vencer

El coronavirus trae otros peligros para las transiciones de energía limpia. China, el país más afectado inicialmente por el virus, es la principal fuente de producción mundial de muchas tecnologías de energía limpia, como paneles solares, turbinas eólicas y baterías para automóviles eléctricos. La economía china se vio gravemente afectada durante los esfuerzos del gobierno para contener el virus, especialmente en febrero, lo que causó posibles cuellos de botella en la cadena de suministro de algunas tecnologías y componentes.

Es por eso que los gobiernos deben asegurarse de mantener la transición energética en mente mientras responden a esta crisis en rápida evolución. El análisis de la AIE muestra que los gobiernos dirigen directa o indirectamente más del 70 % de las inversiones mundiales en energía. Hoy tienen una oportunidad histórica de dirigir esas inversiones hacia un camino más sostenible.

Como anunció la AIE, las emisiones mundiales de CO2 relacionadas con la energía, dejaron de crecer el año pasado, incluso cuando la economía mundial se expandió en casi un 3 %. 2019 debe ser recordado como el pico definitivo en las emisiones globales, y eso significa tomar medidas ahora para ponerlos en un declive sostenido en esta década.

Es muy posible que las emisiones de CO2 caigan este año como resultado del impacto del coronavirus en la actividad económica, particularmente el transporte. Pero es muy importante entender que esto no sería el resultado de gobiernos y empresas que adopten nuevas estrategias. Lo más probable es que se trate de una falla a corto plazo que bien podría ser seguida por un repunte en el crecimiento de las emisiones, a medida que la actividad económica aumenta.

Conclusión – Oportunidad invaluable

Los gobiernos pueden usar la situación actual para intensificar sus ambiciones climáticas y lanzar paquetes de estímulo sostenibles centrados en tecnologías de energía limpia. La crisis del coronavirus ya está causando daños significativos en todo el mundo.

En lugar de agravar la tragedia al permitirle obstaculizar la transición energética, es esencial aprovechar la oportunidad para ayudar a acelerarlas. Una oportunidad que es crucial que los entes gubernamentales asuman.

 

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