Biomasa, un residuo de la naturaleza que es necesario aprovechar - World Energy Trade

Biomasa, un residuo de la naturaleza que es necesario aprovechar

Conoce su potencial, sobretodo este 2019 que se perfila como un gran año para la biomasa

Conoce su potencial, sobretodo este 2019 que se perfila como un gran año para la biomasa

Biomasa
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Hoy en día, cuando se oye hablar de energía renovable, se piensa en la eólica, la solar y quizás se recuerde que también se puede obtener del agua, lo que se llama energía hidráulica, pero lamentablemente muy pocos piensan en la importancia que tiene los residuos de la naturaleza, mejor conocido como biomasa, son despojos que proporcionan energía limpia.

Quizás muchos piensen ¿cómo los restos de la naturaleza pueden generar energía, esto ha sido ignorado por los medios? ¿Son estos residuos indispensables para nuestro bienestar? Es preciso enfatizar que el uso tradicional de biomasa, fue responsable de la mitad de toda la energía renovable consumida el año pasado. Proporcionó cuatro veces la contribución combinada de la energía solar fotovoltaica y eólica. 

Es responsable de la mayor parte del consumo final de energía para suministrar calor a los edificios y la industria en todo el mundo. ¿La biomasa es un gigante olvidado?, ¿Por qué no investiga acerca de esa energía de la naturaleza? A continuación, se explica la importancia de este despojo natural llamado biomasa y por qué debemos hacer uso de ellos.

¿Qué es la bioenergía?

Es un tipo de energía renovable que proviene del uso de energía de biomasa; materia industrial u orgánica, son residuos que proporciona la naturaleza. Esto puede ser desde plantas hasta paja, desechos orgánicos de alimentos e incluso aguas residuales, pero veamos la siguiente ilustración:

 Residuos de la naturaleza: situación actual en el mundo

En la actualidad, los países avanzados están analizando distintas estrategias para reducir su dependencia de los combustibles fósiles. Entre las alternativas consideradas para satisfacer una parte de sus necesidades energéticas se encuentra la explotación de los residuos que constantemente la naturaleza proporciona. 

Francia, lidera el consumo de biomasa en la Unión Europea (UE), con más de 9 millones de toneladas equivalentes de petróleo. Este consumo se centra, fundamentalmente, en aplicaciones del sector doméstico y de servicios. Suecia obtiene ya un 10% de su energía de desechos forestales y agrícolas, y Finlandia, el 14%. Estos dos países de la UE centran el con¬sumo en el sector industrial.

En el Reino Unido existen proyectos para producir alcohol en fermentadores en proceso continuo, que son lo suficientemente rápidos y el alcohol lo bastante concentrado, como para poder competir con la gasolina como combustible para el transporte.

Estados Unidos ha instalado más de 9 GW en plantas de generación de energía eléctrica mediante la utilización de biomasa o despojos de la naturaleza y obtiene el 4 % de la energía que necesita de esta fuente.

En algunos países la explotación de la biomasa, a gran escala, es un hecho. Por ejemplo, en Brasil, las vastas extensiones de terreno, la elevada productividad agrícola y los altos niveles de precipitaciones y sol, han hecho que el proceso de obtención masiva de etanol, a partir de melazas de caña de azúcar o de pulpa de mandioca, para ser utilizado como com¬bustible haya sido ideal. Más de 2 millones de vehículos funcionan con alcohol casi puro y unos 8 millones más, utilizan una mezcla de gasolina y etanol.

Determinados escenarios indican que la biomasa, a mediados de este siglo, podrá contribuir a la energía mundial. Esto podría conseguirse con:

  • El uso de unos 400 millones de hectáreas de tierra, alrededor de un 2,5 % de la superficie total de terreno.
  • La recuperación de energía de entre un cuarto y tres cuartos de los residuos.
  • El empleo de sistemas de conversión de alto rendimiento, resultado de la mejora de los métodos de combustión.
  • El empleo de técnicas avanzadas para la generación de energía a partir de la biomasa.

España es el tercer país europeo por recursos absolutos de biomasa forestal, solo por detrás de Suecia y Finlandia y el séptimo en términos per cápita. Cuenta con una superficie forestal de 27.664.674 hectáreas (57 % del total), y es el país de Europa con mayor incremento de bosques, con un ritmo de crecimiento anual del 2,2 %, muy superior a la media de la UE, la cual es 0,51 %.

2019 se perfila como un gran año para la biomasa, si bien, aún enfrenta una serie de desafíos, es alentador ver la participación de algunos países en este mercado. Quizás sea un camino un poco complicado para recorrer, pero nunca ha habido un mejor momento para defender la biomasa, tomando el control de los residuos naturales y garantizar que cumpla su papel legítimo en la transición a una economía baja en carbono.

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